Los libros, como las bicicletas, nos pueden transportar a cualquier lugar. Solo si nos decidimos a montar en ellas, podremos elegir hasta dónde vamos a llegar y cuánto durará nuestro viaje. Un símbolo y una realidad. La bicicleta; dos ruedas, un manillar, unas cadenas perfectamente engrasadas y un sillín, generan infinitas sensaciones. Quitarnos límites, perder el miedo, pedalear sin descanso para mantener el equilibro, decidir hacia dónde ir, sentir el viento, el frío o el calor en la cara……un gran esfuerzo, una lucha para mantenernos en el camino o salirnos de él cuando nos apetezca.

Las mujeres montamos en bicicleta cada día, rompiendo muros hechos de miedo, inseguridades, consignas falsas, destructoras apariencias, códigos estereotipados. El vértigo que produce ponerse en marcha, es solo una sensación al inicio. Si seguimos pedaleando, descubriremos que desaparece el miedo a seguir adelante. Pedalea!

Desde Lavenia Abogadas te apoyamos.

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